Necesitamos atacar la raíz del cibercrimen para garantizar la seguridad

Seguridad y privacidad

Hay que tener en cuenta que el cibercrimen es un negocio, y para erradicarlo hay que atacar sus bases económicas con el objetivo de provocarle un colapso que no le permita sobrevivir. Para ello es necesario analizar y entender al cibercrimen como negocio para lograr resultados efectivos y sustentables.

Cuando los primeros cibercriminales comenzaron a hacer dinero, el mercado se llenó de “profesionales” que inspiraron la ciberdelincuencia organizada. Al igual que en las empresas industriales, los cibercriminales han desarrollado sus propios modelos de negocio con el fin de operar como una organización rentable y sustentable.

Modelos Negocios del Cibercrimen

Los cibercriminales están dedicados a un mismo objetivo, ganar dinero. También responden a las reglas básicas de la empresa, buscan aumentar ingresos, mientras buscan de manera constante reducir costos.

RELACIONADO: ¿Cómo funciona el mercado de los exploits?

Pero, ¿cómo aumentan los ingresos, y reducen los costos? Los datos se han convertido en el nuevo patrón oro de la economía del conocimiento. Más datos, siempre se traducen en más dinero. De esta forma, la lógica de negocios es simple: mientras más ataques, es más probable que un mayor número de víctimas sean vulnerados bajo una mecánica de automatización de procesos delictivos.

Algunos ciberdelincuentes liberan herramientas para que otros criminales con menos experiencia puedan bajarlas y utilizarlas, creando un mercado cooperativo aparente muy interesante. Ahora bien, este sistema es solo aparente. Las aplicaciones maliciosas tienen puertas traseras que utilizan los autores originales de la herramienta, y se hacen gratuitamente de los datos que sus clientes obtienen. Así reducen de una forma notable el nivel de exposición y riesgos, los costos asociados y multiplicando su permeabilidad en Internet.

TE RECOMENDAMOS: Reciclado de código malicioso, una actividad creciente y peligrosa

Solo imaginemos un escenario en el que mil cibercriminales inexpertos compran una aplicación maliciosa y logran vulnerar a mil usuarios promedio. El gestor de la aplicación tiene acceso a un millón de registros con un esfuerzo mínimo, y la picardía le permite multiplicar sus ganancias de forma exponencial.

En el mundo cibercriminal, no existen reglas y el único código que marca un límite, es el conocimiento y la infraestructura de respaldo. Estas redes son las primeras que los gobiernos deben cortar para evitar que Internet se convierta en un mundo imposible para los negocios ilícitos.

Por Marcelo Lozano, experto en seguridad digital.
@rmarcelozano

Imagen de Jer Thorp.

0 comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

También le puede gustar